FÚTBOL: FENÓMENO DE FENÓMENOS: Real Madrid
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jueves, 10 de noviembre de 2011

Documental: Cristiano Ronaldo, así vive

Los futbolistas siempre despiertan el interés del gran público. Son jóvenes, famosos, ganan dinero y socialmente están reconocidos. Entre ellos, además, hay uno especialmente popular: Cristiano Ronaldo, el fichaje más caro en la historia del fútbol; por él el Real Madrid pagó hace un par de años casi 100 millones de euros procedente del club inglés del Manchester United.

Hoy os dejamos el Documental "Cristiano Ronaldo: Así vive"; su vida en Madrid: su casa, sus entrenamientos, sus aficiones, su pasado... Para los aficionados al fútbol, y en especial a los seguidores del 9 blanco les va a gustar. Aquí va el Documental, y 2 libros sobre el jugador: Cristiano Ronaldo: Momentos y Cristiano Ronaldo: Sueños cumplidos:










lunes, 3 de enero de 2011

Entrevista a Mesut Özil

Ayer el XL Semanal de ABC, dedicaba su portada al jugador del Real Madrid, Mesut Özil, con el título: Mesut Özil se sincera. Os dejo el reportaje.

Este alemán de origen turco, 22 años, y jugador revelación del pasado Mundial de Sudáfrica, es la nueva estrella de la Liga. En un campeonato donde reinan Messi y Cristiano Ronaldo, Özil está llamado a ser la gran esperanza blanca. Mourinho, su entrenador, está convencido de ello. De él habla, precisamente, en esta conversación. También sobre la felicidad, la integración y, por qué no, su pasión por los zapatos.

Por su precio, 15 millones de euros, es considerado la ganga del año. Hacía tiempo que el Real Madrid no pagaba tan “poco” por un jugador de tanta calidad. De hecho, lo primero que hizo su nuevo club fue fijar su cláusula de rescisión en 250 millones.Esta astronómica cifra responde a la confianza ciega que Mourinho ha depositado en Özil. El técnico está convencido de que, en unos años, su protegido será el mejor futbolista del planeta. Por de pronto, este hijo de inmigrantes turcos de segunda generación ha empezado a dar muestras de su capacidad para ser el “bailarín” que tanto necesita su equipo para mantener el pulso con el Barça. Por algo muchos ya lo llaman El Príncipe.

XLSemanal. ¿Cómo se encuentra en España?
Mesut Özil. Muy feliz. Me he adaptado rápido. He tenido el apoyo de mi familia que estuvo conmigo las primeras semanas. Todo ha ido a pedir de boca. El equipo y Mourinho me ayudan en la aclimatación.

XL. ¿Cómo fue entrar por primera vez en el vestuario del Real Madrid? ¿Fue recibido con arrogancia por alguna superestrella como Cristiano Ronaldo?
M.Ö. Nada de eso. Enseguida me saludaron con afecto, todos fueron muy simpáticos. Y lo siguen siendo.

XL. Siempre se ha dicho que entrar en un grupo de estrellas como éste es meterse en una piscina llena de tiburones...
M.Ö. Al contrario. Todo es muy familiar. Los entrenamientos se toman en serio, pero lo pasamos bien juntos fuera del campo.

XL. ¿Por ejemplo?
M.Ö. Me reí con unas fotos con peinados locos que alguien del equipo hizo en el ordenador y que luego pegó en cada taquilla.

XL. Tiene 21 años y ha firmado por seis con una ficha que le garantiza no volver a preocuparse por el dinero nunca más. ¿Le asusta haber alcanzado ya todos sus sueños?
M.Ö. Estoy en el club más grande del mundo, a las órdenes del mejor entrenador del mundo..., pero todavía no he ganado ningún título con el Real Madrid. Todavía me queda un camino largo y difícil hasta cumplir mis sueños.

XL. ¿Cuál es su objetivo a largo plazo?
M.Ö. Ser uno de los mejores del mundo. Por eso di el paso de venir al Madrid, porque quiero seguir evolucionando aquí, con Mourinho. Estoy muy a gusto con mi nuevo entrenador, y no sólo porque haya ganado muchos títulos con varios equipos.

XL. Su contrato con el Werder Bremen, su anterior equipo, acababa este año y su intención inicial era agotarlo antes de cambiar de equipo. ¿Qué le hizo decidirse por el Real Madrid?
M.Ö. Lo más importante fue una conversación con Mourinho. Me dijo que me quería en el equipo a toda costa. Duró una media hora, tres cuartos, por teléfono. Me convenció y por eso estoy aquí. Me dijo que contaba conmigo.

XL. ¿Qué le dijo, exactamente?
M.Ö. No quiero dar detalles. Lo importante es que me convenció. Además, en los últimos años ha demostrado que muchos jugadores crecen con él.

XL. Vayamos a la otra cara de este negocio: hace poco declaró que le había afectado mucho la historia de la depresión de Sebastian Deisler, un jugador que no pudo resistir la presión en el Bayern de Múnich y se suicidó. ¿A qué nivel de presión está sometido usted?
M.Ö.Cuando juego al fútbol lo único que siento es alegría, de verdad. Por supuesto que en el Real Madrid queremos alcanzar los mayores éxitos, pero eso sólo será posible si todos en el equipo nos apoyamos unos a otros. Eso es lo que siento yo con el fútbol.

XL. Se lo considera un tipo más bien introvertido y tímido, pero no lo parece cuando salta al campo. ¿Se convierte en otra persona cuando juega al fútbol?
M.Ö. Creo que sí. Me acuerdo ahora de mi infancia: siempre que veía una pelota sólo pensaba en chutar, en divertirme, en triunfar. Ya me pasaba lo mismo cuando era pequeño.

XL. La prensa deportiva ya le ha dedicado elogios entusiastas. ¿Cómo le afecta todo esto?
M.Ö. Me hace sentir orgulloso, pero a mí me educaron para mantener los pies en el suelo siempre en cualquier situación de la vida.

XL. ¿Quién es su crítico más feroz fuera del club?
M.Ö. Mi padre, Mustafá, es mi principal crítico y consejero. Siempre ha sido sincero conmigo. Cuando no jugaba muy bien, me decía que tenía que cambiar tal o cual cosa. Lo sigue haciendo y lo valoro mucho.

XL. Su nuevo dorsal, el 23, no le ha traído mucha suerte a algunos de sus últimos portadores en el Real Madrid, como Wesley Sneijder o Rafael van der Vaart. ¿No es usted supersticioso?
M.Ö. No me preocupa el número de la camiseta. El 23 estaba libre y me lo quedé, sin más.

XL. En sus primeros días en Madrid, la prensa destacó unas declaraciones de Mourinho según las cuales su compañero en la selección alemana Sami Khedira y usted no hablaban español ni tampoco bien el inglés. ¿Cómo se las apaña?
M.Ö. Estoy recibiendo clases de español, la cosa va bien. Además, muchos jugadores hablan inglés y me traducen. Por supuesto, para mí es una ventaja que Sami Khedira también haya fichado por el Real Madrid, es un compañero con el que puedo hablar y que me ayuda mucho.

XL. ¿Dónde aprende español?
M.Ö. Una profesora viene a mi casa dos o tres veces por semana. Me pone deberes y yo los hago. Soy muy aplicado. Quiero dominar el idioma lo antes posible.

XL. ¿Cómo lo llaman sus nuevos compañeros? En Bremen le pusieron el sobrenombre de Messi...
M.Ö. Así me llamaban en Bremen y así me llaman en la selección. Aquí, en Madrid, me llaman Ozi, sin los dos puntitos encima de la O.

XL. Usted tiene fama de llevar una vida normal, sin lujos ni excentricidades. Ahora que forma parte del club galáctico.... ¿cómo hace para estar al margen de tentaciones?
M.Ö. No me interesan. Lo que quiero es seguir evolucionando como futbolista, triunfar sobre el terreno de juego. El mundo de los vips no me interesa. Prefiero estar en mi casa, con mi familia y mis amigos.

XL. Con la mano en el corazón, ¿me dice la verdad?
M.Ö. Cuando quiero pasármelo bien, me lo paso bien, y se puede hacer perfectamente con los amigos y la familia.

XL. Asegura que su mayor ídolo es el francés Zidane... ¿Lo es porque él tampoco tenía ningún interés en sumergirse en el dorado mundo de la fama?
M.Ö. Zidane siempre me ha fascinado. Su forma de jugar, efectivo, ambidiestro, impredecible, peligroso de cara a puerta. Para mí era el jugador perfecto.

XL. En su país se lo ha llegado a describir como el nuevo “héroe alemán”, un ejemplo de integración, un alemán modélico procedente de la emigración turca. ¿Le molesta?
M.Ö. En absoluto. He asumido la nacionalidad alemana porque es lo que quería. Me decidí por la selección alemana porque de niño ya quería jugar con Alemania, porque pertenezco a la tercera generación en Alemania, porque me siento muy bien, porque tengo muchos amigos allí. Eso es lo que quiero transmitirles a los jóvenes y, si puedo, ser un modelo al que seguir.

XL. Se dice que recibió presiones para que se decantara por la selección turca...
M.Ö.No me dejé influir, fue decisión mía. Mis amigos lo sabían y me apoyaron. Para mí no había ningún otro país en la balanza.

XL. ¿Se imagina como capitán de la selección alemana?
M.Ö. Lo que quiero por encima de todo es rendir bien, en Madrid y en mi selección. Me entrego al máximo para que el entrenador vuelva a contar conmigo en el siguiente partido.

XL. Usted conoció a Angela Merkel durante el Mundial, bajó a los vestuarios tras el 4-0 a Argentina. ¿Cómo fue el encuentro?
M.Ö. Muy positivo. La canciller estuvo muy agradable, muy educada, muy natural.

XL. ¿Qué opina de ella?
M.Ö. Soy un gran admirador suyo. Aprecio lo que ha conseguido, lo que ha hecho por Alemania. La valoro mucho. En Sudáfrica fue muy afectuosa, muy simpática con todos nosotros.

XL. ¿Votó en las últimas elecciones?
M.Ö. Sí, pero no diré más.

XL. En su país regularmente se reabre la polémica sobre, para algunos, una desacertada política de integración llevada a cabo en Alemania durante las últimas décadas. ¿Le molestan estas declaraciones?
M.Ö.Por supuesto. Deseo de corazón que, por fin, llegue el día en que en Alemania nos sintamos todos como una gran familia. Todos vivimos juntos, muchos turcos tienen también el pasaporte alemán, quieren la integración. Por eso lamento tanto que esta discusión se repita una y otra vez.

XL. ¿Cómo se podría cambiar la situación en Alemania?
M.Ö. Lo fundamental es conocerse mejor unos a otros, alemanes y turcos. Es muy importante que la gente intercambie ideas, puntos de vista y opiniones. De esa manera, la integración funcionaría mejor.

XL. Volvamos a sus comienzos: aprendió a jugar al fútbol en un campo rodeado con una alambrada y que todo el mundo en Gelsenkirchen, su ciudad, llamaba “la jaula de los monos”. ¿Allí era ya el rey?
M.Ö. Mi hermano mayor, Mutlu, era muy bueno; él también tenía mucho talento.

XL. Pero su hermano juega hoy en una liga regional. ¿Hay algo de envidia, celos entre hermanos?
M.Ö. En absoluto. Mutlu siempre está a mi lado, se siente muy orgulloso de mí.

XL. ¿Sigue manteniendo el contacto con sus viejos amigos de Gelsenkirchen?
M.Ö. Claro que sí. Acabo de estar de vacaciones con ellos y uno de estos días vendrán a visitarme aquí en Madrid.

XL. Hace poco se lo vio salir en avión de vacaciones, en clase turista...
M.Ö. Sí, voy a Mallorca con Air Berlin. Y en Alemania, en vuelos nacionales, no me importa sentarme atrás.

XL. ¿Cuál ha sido el mayor lujo que se ha permitido últimamente?
M.Ö. Lo más caro ha sido montar mi casa en Madrid.

XL. ¿En qué cosas ahorra?
M.Ö. Ahorro mucho, pero también quiero disfrutar la vida. Me fijo en los precios. Por ejemplo, me gusta comprar en Zara, pero si me gusta algo también compro ropa en Dolce&Gabbana, Dsquared o True Religion.

XL. ¿Le interesa la moda?
M.Ö. Tengo mi propio estilo, yo mismo me busco la ropa. Me vuelven loco los zapatos. En mi casa hay incluso una habitación sólo para ellos.

XL. Entre sus pasiones también se encuentra el cine.
M.Ö. Sí, las películas, las de acción y las de mafiosos.

XL. ¿Qué libros lee?
M.Ö. Novelas de aventuras.

XL. En su tiempo libre le sigue gustando el tenis de mesa... ¿habría podido llegar a ser profesional?
M.Ö. Eso creo. Siempre he sido bastante bueno.

XL. Para terminar, ¿se meten sus compañeros con usted por las dos derrotas de Alemania frente a España en el Mundial y en la Eurocopa?
M.Ö.Claro que sí; Iker ya me ha lanzado su pulla. Me dijo, con una sonrisilla en la cara: «A lo mejor lo conseguís la próxima vez...».


sábado, 20 de noviembre de 2010

La historia política y económica del Barça-Madrid

Queda una semana para que se dispute uno de los partidos más seguidos a nivel mundial, unos 1.000 millones de audiencia televisa (ver post Real Madrid-Barcelona: un clásico de macrocifras), que este año adquiere unas connotaciones especiales si tenemos en cuenta que el Barça vive uno de los mejores momentos de su historia y el Real Madrid parece resurgir con la figura de Mourinho. Pero más allá de lo deportivo, ¿por qué el interés por este partido y la rivalidad entre ambos clubes?

En mi libro Fútbol: Fenómeno de Fenómenos relato parte de ello. Comprender lo que representa el “gran clásico” implica darse un paseo por la propia historia personal de Cataluña y del estado español. A finales del siglo XIX, Barcelona era una región industrial con una importante actividad mercantil. Tan sólo EEUU, Inglaterra y Francia podían competir con la producción textil catalana. No obstante, si bien Cataluña contaba con un protagonismo económico notable, el poder político estaba concentrado en Madrid, con lo que los intereses del gobierno central y los de los capitalistas catalanes chocaban frontalmente. Para los nacionalistas, Cataluña era símbolo de la modernidad y el progreso, mientras que Madrid era símbolo del subdesarrollo y el retraso. Mientras el centro luchaba por salir adelante, la burguesía catalana abría sus puertas a las influencias extranjeras a través del comercio.

Esta supremacía catalana no era del agrado del Estado español que la veía como una región de ideas separatistas. Por su parte, los catalanes acusaban al Estado de falta de sensibilidad ante la realidad social. En este contexto histórico surgió el Barcelona Football Club que fue fundado oficialmente el 29 de noviembre de 1899 por el suizo Joan Gamper. Un año después, el 28 de octubre de 1900, a iniciativa de Ángel Rodríguez, nacería la Sociedad Española de Football, que más tarde pasaría a llamarse Club Español de Football, y en 1912, con la concesión del título de “real” por parte de Alfonso XIII, Real Club Deportivo Español. El club blanquiazul, compuesto por castellanos, nació como reacción al club catalán, formado en su mayoría por extranjeros. Pronto, la rivalidad entre ambos equipos se dejó notar. El nombre de “español”, en primer lugar, y el título de “real” después, no eran del agrado de la hinchada culé que veía ambos símbolos una provocación a lo que Cataluña representaba. De este modo el RCD Español se convirtió en el gran rival del FC Barcelona, “el espectro del centralismo en su propia casa” y, en consecuencia, “el enemigo interior a combatir”. El diario Marca recogía en sus páginas: “Mientras el Español era un equipo patriota formado por buenos y sanos españoles, el Barcelona era catalanista hasta la médula haciendo propaganda de un régimen insoportable”.

Asimismo, el club blaugrana desde sus orígenes manifestó activamente sus simpatías políticas participando en numerosos actos para reivindicar la causa catalana, algo que el club blanquizaul no hizo: “El Español y el Barcelona llevaban una mascarilla demasiado pequeña para que no se adivinara enseguida el verdadero sentido de ellas. El deporte era la careta que cubría el sentido político. Uno, el Español, dirigido por personalidades de un matiz conocidísimo como español y patriota y que, arrastrados a la lucha, procuraron de su peculio engrandecer al club y a su nombre, para mostrar al rival de lo que eran capaces un buen puñado de buenos españoles fuesen de dónde fuesen. Otro, el Barcelona, ocupado constantemente en dar en el seno de la sociedad el tono catalanista hasta en su correspondencia, acudía con banderas de colores a actos políticos catalanistas”.

El 14 de junio de 1915, el Barcelona y el Júpiter disputaban en Les Corts –antiguo estadio del club culé– un partido de homenaje al Orfeó catalán. La banda de música de un buque británico atracado en el puerto aprovechó el descanso del partido para interpretar el himno español. Los 12.000 asistentes catalanes presentes comenzaron a abuchear. El desprecio le costó al club una sanción, el estadio se clausuró 6 meses y Gamper tuvo que exiliarse.

Durante la dictadura de Primo de Rivera (1923–1929) se eliminó la bandera catalana y la lengua oficial fue abolida. Con los dos principales modos de expresión eliminados, muchos vieron en el barcelonismo una forma de manifestar su reacción contra el régimen y un símbolo de resistencia nacionalista, por lo que se afiliaron al club culé. La bandera del Barça sustituyó a la senyera en las manifestaciones políticas de la época, lo que sirvió para reforzar más la vinculación del equipo con la autonomía catalana: “El fútbol español ha jugado ciertos protagonismos políticos en determinados momentos. Sus socios y simpatizantes se han servido muchas veces del poder de convocatoria de la entidad para convertirla en banderín de enganche. Algunos clubes han sido en sí mismos la representación más evidente de un movimiento político en los momentos en que éste ha estado perseguido”.

Con la proclamación de la República, el 14 de abril de 1931, se abría un nuevo episodio en la historia de España. En 1932, se reconocía el carácter diferencial de Cataluña al tiempo que el RCD Español era despojado del título de “real”. Sin embargo, la guerra civil (1936–39), la derrota de la República y la llegada del Generalísimo al poder, marcó una nueva etapa. El invento del Barça como “el ejercito sin armas de una nación sin estado” o “la sublimación épica del pueblo catalán en un equipo de fútbol” se hizo más evidente con Franco en el poder. Por si fuera poco, el presidente del Barça, Josep Sunyol, había sido fusilado en 1936 cerca de la Sierra de Guadarrama por la Coalición Nacionalista: “El Barça fue el símbolo de la posición política de la burguesía nacional y de la pequeña burguesía catalana hasta la guerra civil; después, fue la única forma de expresión elíptica de un conjunto de sentimientos. La prueba principal de esta afirmación reside en el hecho de que los inmigrantes integrados son seguidores del Barça, los no integrados, del Español”.

Con el Caudillo, la rivalidad futbolística con un marcado carácter regional a través del enfrentamiento entre periquitos y culés, quedó en un segundo plano y se trasladó al enfrentamiento entre el Real Madrid –símbolo de la españolidad– y Barcelona –símbolo de la catalanidad–. Franco, al igual que Primo de Rivera, trató de eliminar cualquier brote nacionalista, pero mientras este último reaccionó también de manera aplastante contra el Barça, el primero, más inteligente, vio al club culé como un mal menor con el que convivir y por medio del cual los catalanes podían desahogarse: “[Franco] trató de borrar todas las rivalidades regionales en España, excepto en el fútbol. Promovió el fútbol como un medio saludable para que las regiones descargasen sus tensiones. Como los catalanes no tenían partidos políticos, ni gobierno regional, ni derecho alguno a usar su propia lengua, pusieron todo su orgullo cultural en el Barça. En un partido del Barça, la gente podía gritar en catalán y cantar canciones tradicionales cuando no podía hacerlo en ningún otro lugar”.

Pronto, el fútbol como catalizador de la oposición regionalista adquirió una dimensión mayor: “Lo que está muy claro en el fútbol español es que el deporte balompédico es, en realidad, un semanal enfrentamiento político. El Real Madrid representa algo, y el barcelonista lo sabe; el Barça representa otro algo también, y el madridista también lo sabe”. El presidente del Real Madrid, Santiago Bernabéu, refiriéndose al presidente del RCD Español entre 1967 y 1969, Juan Vila–Reyes, decía: “Le admiro porque preside en Cataluña un club que se llama Español. Eso sí que tiene mérito”. Para el escritor Vázquez Montalbán, “el Barcelona y el Real Madrid son algo más que un club porque asumen valores políticos añadidos. El Barcelona sería algo así como el ejército simbólico desarmado del nacionalismo catalán, y el Real Madrid, el representante del Estado español, papel que se le atribuyó en los tiempos de Franco”.

Durante la dictadura, el Barça sería fichado en los archivos de la Dirección General de Seguridad, como “elemento peligroso y hostil al régimen”. En el expediente abierto al club con el número 29708, se detallaba: “Este club explota su rivalidad con el Español para hacer política catalanista y le rodea un público apasionado, en su mayor parte de ideas separatistas”. Vázquez Montalbán escribió: “Cuarto en la lista de organizaciones que purgar, después de los comunistas, los anarquistas y los separatistas, se hallaba el Fútbol Club Barcelona”.

En 1943, ambos clubes debían medirse en partido de semifinales de la Copa del Generalísmo. En aquella época se había decretado una amnistía que amparaba a los exiliados durante la guerra. En el Barça militaban tres jugadores que habían permanecido huidos después de una gira por América con el club. El partido de ida en Les Corts se había resuelto a favor de los catalanes por 3-0. Antes del comienzo del encuentro de vuelta, uno de los máximos responsables de seguridad entró en el vestuario blaugrana y les recordó: “No olvidéis que algunos de vosotros estáis jugando gracias, únicamente, a la generosidad del régimen, que ha olvidado vuestra falta de patriotismo”. El club culé recibió una sonora goleada: 11–1. Del incidente dio cuenta Samarach en el diario La Prensa. La crónica fue objeto de felicitación por la directiva barcelonista pero el atrevimiento le valió una sanción ejemplar y tuvo que dejar de escribir. El artículo decía: “Quizá si la victoria hubiera sido 4–0 nos volcaríamos a reprochar a éste o aquel jugador del Barcelona. Pero un 11–1 son diez tantos de ventaja. Muchos, demasiados, para que no se busque otra razón que pueda explicarnos este resultado. Si los azulgranas hubieran jugado mal, francamente mal, el marcador no hubiera alcanzado esa cifra astronómica. Lo que pasa es que no jugaron”.

Filosofía culé

La filosofía del Barça viene definida por el lema acuñado por Cirici y Mercè Valera en 1975 “más que un club”, frase que sintetiza de manera explícita los valores que el conjunto blaugrana representa: “Casi nunca una frase tan corta ha podido significar tantas cosas. Cuando alguien ha dicho que el FC Barcelona era más que un club, estaba aludiendo a un fenómeno sorprendente, y creemos que único en el mundo, de una institución deportiva revestida de tanta trascendencia”. Otro presidente de la institución, Narcís de Carreras, lo expresaba en estos términos: “Somos lo que somos y representamos lo que representamos”; igual que el dirigente Agustí Montal i Costa (1969-1977): “El Barça es mucho más que un club. Uno de los éxitos del Barcelona es su poder como entidad integradora de la gente que llega a nuestra tierra y se identifica por medio de nuestro club con nuestra manera de ser”.

Uno de los acontecimientos más relevantes en la historia del club como institución, fue el memorable 5–0 en el Estadio Santiago Bernabéu la noche del 18 de febrero de 1974, con Cruyff como director de orquesta. Algunas crónicas apuntan peyorativamente que el proceso de transición hacia la democracia no comenzó en diciembre de 1973 con el asesinato del almirante Carrero Blanco sino aquella noche épica: “El Barcelona acababa de derrotar a sus mortales rivales del Real Madrid, y prácticamente todo el mundo, jóvenes y viejos, hombres y mujeres por igual, salió a la calle para celebrarlo. Aquella noche hubo más senyeras rojas y amarillas que banderas azulgranas del Barça, particularmente a lo largo de las Ramblas y en la plaza de Catalunya, y la canción que cantaba la multitud era el himno catalán proscrito, Els segadors”. La humillación sirvió para que algunos calificaran a ese año como el mil novecientos cero cinco. Hoy todavía la gesta se sigue celebrando: “Hay victorias tan gozosamente sentidas que son motivo de celebraciones en aniversarios señalados. Para el Barça es casi fiesta de guardar el 0–5 de 1974 en el Estadio Santiago Bernabéu. Los veinte años de aquella gesta no pasaron inadvertidos. Humillar al contrario, aunque sea con efemérides que no han vivido miles de socios, forma parte de la pugna permanente”.

Con la democracia en marcha

El 28 de diciembre de 1975, poco después de la muerte de Franco, el Real Madrid debía jugar en el Nou Camp. Los catalanes esperaban con ansia el encuentro. Numerosas banderas catalanas lograron colarse al interior del estadio. El equipo local venció por 2-1. La afición estalló de alegría y celebró la victoria deportiva con sabor político. Años más tarde y ya con la democracia más consolidada, en una final histórica de la Copa del Rey en 1983, el Barça se imponía a su eterno rival por 2-1, triunfo que el alcalde socialista de la ciudad catalana, Pascual Margall, calificó así: “Esta victoria satisface los deseos de todo un pueblo”.

El presidente del Barça hasta 2010, Joan Laporta, también hizo gala de su catalanidad durante su viaje oficial a Bosnia–Herzegovina en 2005. En el discurso ante las autoridades del país decía: “El Barça es un club de Barcelona, capital de nuestro país, Catalunya. Estamos orgullosos de ser catalanes y aquí podemos manifestar esos sentimientos con el mismo orgullo que vosotros decís que sois bosnios”. En una entrevista a El Mundo, el dirigente decía: “El Barça es un club poliédrico, promueve unos valores que son universales como el civismo, la deportividad y el hecho diferencial de que es un club catalán de fútbol que está muy vinculado y entroncado con la sociedad catalana. Para un catalán del Barça, la catalanidad del club es muy importante”. Y también: “La catalanidad del Barça es una realidad. Es entendida, comprendida y aceptada por todo el barcelonismo. Nuestra directiva es catalanista. El Barça ha tenido históricamente un papel extraordinario para promover los valores del catalanismo. A nivel político también ha tenido ese papel. Ya desde sus inicios, Hans Gamper, que era suizo, tuvo la habilidad de vincular mucho al club con Cataluña. En los años 20, la entidad ya se posicionó en cuestiones como el apoyo al Estatut y ya se consideró al Barça como el club de Cataluña. Ahora somos más que un club en Cataluña, más que un club en España y estamos en el marco de una estrategia corporativa para ser más que un club en el mundo”.

En la actualidad (y como siempre), en Can Barça los triunfos barcelonistas son celebrados por el soci culé con un “¡Visca el Barça!” seguido de un incondicional “¡Visca Catalunya!”, símbolo ideológico de la identidad del club con el regionalismo catalán.

* Hoy en el Blog de Aprende del Deporte (@aprendeldeporte) el post: No, así no, de cualquier forma no; y también el reportaje Cuestión de pelotas, de Documentos TVE, sobre el fútbol femenino y sus dificultades para salir adelante.

lunes, 26 de julio de 2010

El ejemplo de Raúl González

El 17 de enero de 2009, con ocasión de que Raúl González cumplía su partido 500 en Primera División, escribía un artículo en el Cinco Días titulado: Raúl, un ejemplo para directivos.

Hoy, a las 13 horas el 7 blanco daba su última rueda de prensa como jugador merengue. Creo que es justo recordar lo que escribíamos hace algo más de un año para destacar, sobre todo, los valores que representa el madridista –su último libro es Raúl, el triunfo de los valores, de Enrique Ortego– y que sirven de referencia para directivos y no directivos.

¿Cuál son esos valores?

1. Mentalidad ganadora: es de esa clase de tipos que no admite otro resultado que no sea la victoria. En cierta ocasión decía: «Sólo me doy un diez en ganas de ganar». Toda la gente que marca diferencias son personas muy competitivas. Si hay algo que les produce alergia y no soportan es la derrota.

2. Ambición: cada reto conseguido necesita renovarlo por otro nuevo. Cada cota la convierte inmediatamente en el valle de la siguiente cima. Tiene hambre. Y es que nadie vuela demasiado alto siendo excesivamente conformista. A lo largo de su carrera ha ido sucesivamente batiendo récords. Debutó con tan sólo 17 años; fue el más joven en llegar a los 100 goles en el Real Madrid; máximo goleador en la historia madridista; máximo goleador de la Liga de Campeones y máximo goleador de la historia en competiciones europeas.

3. Tolerancia a la presión: Jorge Valdano, que le hizo debutar el 29 de octubre de 1994, escribía de él: «Se siente cómodo en los momentos cruciales. Donde al común de los mortales le entran dudas, él tiene certezas; donde todos tiemblan, él disfruta. Resulta increíble lo poco que le cuesta lograr cosas difíciles». Di Stéfano sentenció: «Raúl consigue lo que muy pocos se animan a hacer: entrar a un estadio con cien mil personas y jugar como si estuviera en el barrio». Así son los ganadores, gente a la que la adversidad les sirve de acicate e incluso les divierte.

4. Convicción: tiene tal confianza en sí mismo que cualquier cosa que intenta parece estar predestinada a tener un desenlace positivo. Valdano también dijo de él: «Si una jugada tiene diez respuestas posibles, puede que Raúl no elija la mejor, pero su decisión tiene tal carga de fe, que terminará convenciéndonos». Mucha gente se queda en el camino por no creer demasiado en ellos mismos. La autoestima es determinante en la consecución de objetivos.

5. Inteligencia: En los inicios de su carrera profesional tuvo un desliz con la noche. Pecados de juventud. Al inteligente no se le mide por cometer o no errores –todos fallamos– sino por su habilidad para aprender de ellos. No volvió a tropezar en la misma piedra. Gracias a su madurez precoz, él mismo se dio cuenta que lo que había hecho no estaba bien, entonó el «mea culpa», enderezó el rumbo y siguiendo sumando partidos, goles, títulos y premios.

6. Valentía: Sin riesgo no hay evolución ni crecimiento. Como afirmaba Sun Tzu: «Donde hay grandes recompensas hubo hombres valientes». La seguridad no es una virtud que defina a los que descubren nuevos mundos, a los que dejan atrás records históricos, a los que cambian las reglas... Cuentan que cuando fue a Zaragoza a jugar su primer partido oficial, en el vestuario, rodeado de veteranos, mientras todos calentaban, se hizo un rondo y se atrevió a hacerle un caño al capitán, Manolo Sanchís.

7. Humildad y generosidad: en el debate nacional sobre si debía o no ir a la selección para la Eurocopa 2008 de Austria y Suiza adaptó una postura discreta digna de elogio. Sabía que los intereses colectivos estaban por encima de los individuales. No buscó generar polémicas desestabilizadoras aunque le fuesen beneficiosas. En cualquier equipo –deportivo y empresarial– la estabilidad y la unión son el primer requisito para conseguir cosas grandes. Los egos, los personalismos, las individualidades son demoledores para los equipos de trabajo.

8. Resistencia: como todos, Raúl ha pasado por momentos difíciles, pero su fortaleza emocional le ha permitido aguantar los sinsabores con madurez. Hay personas que suben y luego caen. Él ha sabido mantenerse sin dejarse dominar por la depresión del momento. Ninguna biografía –ni en lo personal ni en lo profesional– es una línea recta. Periodos mejores y peores se alternan, por ello, saber resistir es un sello distintivo de las personalidades más valiosas. Es lo que hoy día se conoce como resiliencia.

9. Trabajo: cuando llegó al primer equipo la pierna derecha la tenía de adorno, era un enclenque con cara de niño y se pasaba el partido corriendo. A base de trabajo, poco a poco fue ganando habilidad con la diestra, su musculatura fue tomando forma, fue dosificando su energía en el terreno de juego y demostrando a todo el mundo que haría historia en el balompié. Quien piense que llegar arriba es cuestión de suerte, además de un ingenuo es un envidioso. Detrás de cualquier éxito hay mucha reciedumbre y capacidad de sacrificio.

10. Deportividad: o fair play o ética (en el mundo de la empresa). En un ganador, la destreza técnica debe ir acompañada de la calidad humana. No vale cualquier cosa con tal de conseguir resultados. Un dato: su currículum está limpio de tarjeta rojas.

Al hablar de Raúl los elogios se acumulan: «Raúl parece brasileño» (Ronaldo); «Todos sabemos lo que representa Raúl no sólo para su equipo, sino para el fútbol» (Trezeguet); «El Madrid ha fichado a grandes jugadores, pero el mejor es Raúl y lo tenían en la cantera» (Fergurson); «Raúl es el Madrid y el Madrid es Raúl» (Butragueño).

Enhorabuena Raúl por lo conseguido hasta el momento y ánimo para los nuevos retos. Seguiremos aprendiendo de ti».

* Palmarés: 6 Ligas (1995, 1997, 2001, 2003, 2007 y 2008), 3 Copas de Europa (1998, 2000 y 2002), 2 Copas Intercontinentales (1998 y 2002), 1 Supercopa de Europa (2002), 4 Supercopas de España (1997, 2001, 2003 y 2008). Otros logros en el siguiente link. Y un excelente artículo de Vicente del Bosque sobre Guti con una bonita anécdota: Tienes razón lleva el pelo como te dé la gana.



sábado, 29 de mayo de 2010

¿Es bueno el fichaje de Mourinho?

Apunto sólo algunas ideas, desde un punto de vista meramente descriptivo:

- Si el fichaje de Mourinho es bueno o no, los resultados lo dirán. Lo hemos dicho muchas veces: al éxito (y al fracaso) siempre se le encuentran justificación. El problema de toda decisión de gestión es que se sustenta en unas expectativas, y luego, las expectativas se cumplen o no. Es el riesgo de toda inversión, como la vida misma.

- Hace un año el nuevo equipo directivo del Real Madrid apostó por un entrenador, Pellegrini, y un año después el chileno está fuera. ¿Fracaso del entrenador o del equipo directivo que le fichó? Algunos dirán que los directivos se equivocan y otros que ese equipo directivo no es válido. Cuestión de gustos, cuestión de interpretaciones... como la vida misma. Lo que sí sé se echa en falta en el fútbol falta un alto componente de retribución variable, tanto para jugadores como para directivos, que cuando los resultados no sean los esperados vean reducirse su nómina en un componente significativo.

- La llegada de Mourinho viene avalada por su trayectoria pasada en el Inter, Chelsea y Oporto. 18 títulos adornan su currículum, pero como sucede en la vida misma, resultados pasados no son garantía de resultados futuros. Cada desafío es un nuevo reto en el que hay que dar la cara, y ningún desafío es fácil. Pensar lo contrario es ingenuidad.

- Todo éxito (o fracaso) es en términos comparativos. Por eso, a pesar de que el Real Madrid ha sumado el mayor número de puntos de su historia en la Liga, el Barcelona ha sido el campeón. ¿Qué quiero decir? Que no basta ser bueno (o muy bueno) sino mejor que el resto. Camacho dijo en una ocasión: "El principal problema del Madrid es el Barça". Lo bien o mal que lo haga el Madrid de Mourinho estará condicionado por lo bien o mal que lo haga el Barcelona de Pep.

- Con independencia de los resultados, Mourinho se va a beneficiar de una cosa: del trabajo hecho por Pellegrini. Al inicio de temporada llegaron nuevos jugadores (CR, Kaká, Benzema... hasta ocho) y nuevo entrenador y todo ese engranaje era necesario engrasarlo. Como decía Di Stéfano: "El fútbol no se juega sólo en el campo, se juega conociendo al compañero, al que más asiduamente tienes al lado; la colectividad hay que hacerla a base de entendimientos personales, el hablar, el charlar , el estar, no es sólo cuestión de ir a entrenar todos los días, es cuestión de convivir. Y ahí sale el entendimiento cerebral de los individuos, se sabe como respira el compañero, se sabe cómo funciona, sabes los movimientos, cómo se apoya, dónde mira...". Esa labor está hecha y no es peccata minuta.

- Al Real Madrid se le juzgará, fundamentalmente, por su trayectoria en la Champions League, que es donde compite de igual a igual con otros equipos de similares presupuestos y es donde tiene que demostrar que es un "grande". Sabemos que a partir de Octavos, el pase a la siguiente ronda de la competición es eliminatoria, y a partido de ida-vuelta cualquier error -arbitral, defensivo, etc- se paga carísimo. Por mucho equipo que se tenga, el éxito hay que ganárselo con sangre, sudor y lágrimas.

- Muchas veces el problema no es ganar o perder, sino el exceso de expectativas. Creer que con un nombre (Real Madrid) y con nombres (CR, Kaká, Higuaín...) se ganan títulos es una ingenuidad. La autocomplacencia es peligrosísima. Detrás de cualquier logro destacable hay mucha reciedumbre, concentración, labor de equipo, comunicación, ilusión, liderazgo, estudio de los contrarios, estado de ánimo, etc, etc, etc.

- El fútbol, como la vida, es ilusión, porque siempre que hay cambios sabiendo que previamente no ha habido éxitos, todo parece de color rosa. Ocurre habitualmente cuando comienza una nueva temporada. Esperanza a la enésima potencia que muchas veces carece de fundamento racional.

Sólo me queda una duda respecto al futuro: si Mourinho no ganase ningún título, ¿qué pasaría?

* Este post aparece en el blog "Aprende del Deporte" (@aprendeldeporte) y "Sportyou" (@sportyou)

sábado, 10 de abril de 2010

Sobre el debate Messi vs. Maradona

Ayer mismo decía Emilio Butragueño, Director de Relaciones Institucionales del Real Madrid, en el programa matutino de "El Círculo a primera hora", de Telemadrid: "Es irresponsable decir que Messi es uno de los mejores de la historia".

Sinceramente, eso mismo pienso yo, aunque claro, afirmar eso en estos momentos no está bien visto porque ningún culé quiere que le amarguen la fiesta, toda vez que el ser humano ve siempre lo que quiere ver, y mucho más en el mundo del fútbol en el que el componente "emocional" gana por goleada (nunca mejor dicho) al componente "racional".

Jorge Valdano dijo en su día que "alguien que pretenda reflexionar sobre el fenómeno del fútbol no tiene buena aceptación". Así es, el fútbol sigue siendo un mundo muy primitivo que queda a merced de la pasión. A pesar de ello apuntaremos algunas ideas:

1. Lo primero que hay que dejar claro es que Messi es un grandísimo jugador y además tiene valores. La calidez "técnica" debe estar arropada por la calidad "humana" y en su caso ambas cosas se dan. No obstante, de ahí a decir que está entre los mejores de la historia hay un abismo. Tiene por delante más años de carrera profesional que los que ha andado hasta el momento. Como suele ocurrir en los aficionados al fútbol a la hora de emitir un juicio, pesa más el "corazón" que la "cabeza".

2. En un equipo que funciona bien cada jugador parece mejor de lo que es, el talento se expande; en un equipo que funciona mal cada jugador parece peor de lo que es, el talento se contrae. Podríamos decir en cierto modo y sin quitar méritos, que Messi es un tipo de "suerte histórica"; es decir, se ha beneficiado de haber coincido con el mejor Barcelona de la historia, el de los 6 títulos. Nadie ha logrado eso hasta el momento y el ha formado parte de ese conjunto que ha hecho que sus virtudes brillen más. Este Barcelona es el Barça de Xavi, Iniesta, Valdés, Piqué, y otros muchos excelentes jugadores. ¿Qué pasa cuando Messi juega con Argentina? Sus capacidades pasan mucho más desapercibidas, quedan deslucidas. Es normal, la albiceleste no es el conjunto blaugrana (ver las declaraciones de Pelé hace unos días).

3. Todo "genio" tiene que consagrarse en la adversidad. A fecha de hoy Messi vive su momento dulce, muy dulce. Antes o después, pintarán bastos. En el fútbol, como en la vida, los ciclos son inevitables. Lo más grande que logró Maradona no fue con el Barcelona ni con la selección Argentina, sino con el Napolés. El Pelusa salió huyendo de la ciudad condal debido a su mala relación con el Presidente, José Luis Nuñez. Firmó lo primero que le pusieron delante: el contrato con el club napolitano. Maradona diría: "Para mí, Napoles era algo italiano, como la pizza, y nada más". El fichaje resultaba contradictorio, Maradona era una estrella y Napoles era una región marginada del sur italiano que nunca había ganado nada. Como en política y economía, el fútbol había sido reducto exclusivo del norte. Juventus de Turín, Milán e Inter eran los patriarcas del scudetto. Le dieron el currículum del equipo una vez que había firmado: "Ahí me enteré de que en las últimas tres temporadas había estado peleando el descenso, y que en el último campeonato se había salvado... ¡por un punto!".

Pero Maradona no se achantó y lanzó su órdago: "Quiero convertirme en el ídolo de los pibes pobres de Napóles, porque son como era yo cuando vivía en Buenos Aires". Y así lo hizo. Se convirtió en el William Wallace napolitano. En su primera temporada 1984/85, salvó al equipo del descenso. Tras una espectacular segunda vuelta, el equipo quedó octavo a tan sólo dos puntos de clasificarse para la UEFA. Maradona fue el tercer máximo goleador con 14 dianas, a tan sólo 4 de Platini, máximo ariete del campeonato. En la temporada siguiente 1985/86, consiguió clasificar al equipo para la Copa de la UEFA. El Nápoles fue tercero, tras la Juve, que ganó el título, y la Roma. Y llegó la temporada 1986/87, y con ella el scudetto. En el calendario, el 24 de mayo de 1987 se recuerda como un hito imborrable en la historia reciente de la ciudad. Ese día después del partido contra la Fiorentina, el título era propiedad napolitana. No sería el único título de la temporada. La Copa de Italia también se quedaría en casa. Hasta ese momento sólo Torino y Juventus habían ganado los dos títulos simultáneamente. Maradona cambió la historia. Antes del encuentro se presentó ante la prensa y dijo: "Sería lindo ganar la Copa Italia. Parece difícil, pero la explicación tal vez pase porque los postulantes eran siempre del norte. Nosotros, los del sur, no somos de desaprovechar las chances. Ni en el fútbol, ni en la vida".

Ya había conquistado Italia, ahora desafiaba a Europa. También lo consiguió. Fue un año después, en la temporada 1988/89. El 17 de mayo de 1989 el Nápoles exhibía al mundo el título de campeón de la Copa de la UEFA, una UEFA que no es como la de ahora, muy desprestigiada, sino una competición difícil toda vez que tan sólo el campeón de las ligas nacionales jugaba la llamada Copa de Europa (rebautizada después como Champions League). Por si fuera poco, ese mismo año volvería a conquistar el campeonato de liga. De un club insignificante había construido un equipo con solera internacional. Comenzó luchando por evitar el descenso y acabó alcanzando un título europeo.

En aquellos tiempos, la empresa International Management Group realizó una encuesta sobre quién era el personaje más conocido del mundo. Maradona ocupó el primer puesto por delante de políticos y artístas. Los "genios" se caracterizan porque trascienden lo meramente futbolístico y su sombra abarca otras muchas áreas de influencia. Messi es un gran jugador, con cualidades, con valores, pero para situarlo en el póker de ases del balón -Di Stéfano, Pelé, Cruyff y Maradona- es demasiado pronto. No nos precipitemos. Claro que pedir paciencia en el mundo del fútbol es utopía.

* Hoy de despedida os dejo un excelente sketch de Mundotoons (@mundotoons) en El Mundo sobre la porra del Madrid-Barça que ha hecho Zapatero. Humor en estado puro. No dejéis de verlo, merece la pena.



Real Madrid-Barça: un clásico de macrocifras

En el libro "Fútbol: Fenómeno de Fenómenos" dediqué un epígrafe con el título: "Real Madrid-Barça: un clásico de macrocifras". Se refería ese evento al celebrado en el Bernabéu el 19 de noviembre de 2005. Lo que allí se decía es plenamente replicable al de hoy. Decía así:

"Los Real Madrid–Barcelona no son partidos normales. Trascienden lo deportivo y se convierten en un auténtico fenómeno social seguido por multitudes en los cinco continentes. Los aficionados esperan estos enfrentamientos como agua de mayo y varias semanas antes del choque los medios de comunicación se preocupan de preparar el ambiente. Hasta los diputados parlamentarios participan en la clásica “porra” organizada por los periodistas que cubren la información en el Congreso de los Diputados y hasta allí se desplazan las cámaras de televisión para grabar a sus “señorías” con el bolígrafo en mano para escribir su pronóstico del partido.

Las cifras manejadas en un encuentro de este tipo –tomamos como ejemplo el del 19 de noviembre de 2005– son espectaculares a todos los niveles. Cuando los partidos se disputan en la capital, sólo en la entidad blanca trabajan más de 1.500 personas que cuidan hasta el mínimo detalle para que todo transcurra según lo previsto.

La seguridad es uno de los apartados más delicados en estos partidos por la rivalidad entre ambos conjuntos. Alrededor de unos 230 vigilantes y 707 Auxiliares están al tanto de cualquier incidencia. La coordinación con las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad del Estado es máxima. Otros 400 policías nacionales y más de 120 municipales velan por el orden. Además hay que sumar entre 12 y 14 efectivos a caballo junto a entre 6 y 8 perros policía. En estos partidos se requisan alrededor de 1.500 tapones de plástico y unas 1.100 latas de bebidas, junto a otros objetos susceptibles de ser lanzados al terreno de juego. Se registran unas 10.000 mochilas, 5.000 bolsos y otras tantas bolsas de plástico. 5 miembros de seguridad vigilan cada una de las 57 puertas del Estadio.

Se pueden llegar a emplear más de 50 inhibidores de frecuencia, que en momentos puntuales llegan a afectar a los más de 30.000 teléfonos móviles que pueden utilizarse un día de partido. Por esa razón, el Club es pionero en la utilización de transmisores tetradigitales, un sistema de comunicación más seguro y moderno (que necesita la instalación de 20 señales de antenas), aunque también se siguen utilizando los teléfonos móviles y los tradicionales walkies. En total, más de 300 transmisores, que en un partido como el del Barcelona pueden realizar más de 60.000 transmisiones de datos. Se calcula que los 50 responsables de seguridad pueden recorrer un total de más de 200 kilómetros por todo el estadio.

Existen 350 cámaras de seguridad distribuidas por todo el Estadio, controladas desde la UCI (Unidad de Control Integral). Las puertas se abren y se cierran en apenas 4 segundos. Incluso si se fuera la luz, existen 60 pulsadores que liberan los tornos de forma manual. También hay 60 sirenas que lanzan destellos. La seguridad del Estadio es impecable. Durante el desalojo producido por amenaza de bomba en el partido Real Madrid–Real Sociedad del 12 de diciembre de 2004, se probó que en apenas 7 minutos, los 80.000 espectadores habían salido fuera del Estadio. Hubo zonas que quedaron vacías en poco más de 2 minutos.

Estos partidos, denominados de “alto riesgo”, hacen que los servicios sanitarios estén alerta ante cualquier problema médico que acontezca. Se destinan 60 miembros de la Cruz Roja a cubrir el evento y 10 miembros más de protección civil. En las inmediaciones del Santiago Bernabéu hay ubicadas 6 ambulancias y 6 UVIS móviles del Samur. Por todo el Estadio hay distribuidas 6 clínicas avanzadas con dotación médica de la Cruz Roja, y coordinadas por los Servicios Médicos del Real Madrid. En un partido normal, se suelen atender entre 5 y 10 asistencias.

El palco presidencial, donde se dan cita las autoridades, tiene capacidad para 307 personas. Por su parte, los “Palcos VIPS”, la zona más exquisita del estadio, reúnen a 4.500 personas. A estas ubicaciones se accede por los 12 ascensores panorámicos atendidos cada uno de ellos por 12 ascensoristas. En esta área trabajan 320 azafatas, 130 camareros y 20 cocineros. El consumo medio en estos partidos es de: 40 jamones, 80 lomos, 10.000 canapés, 4.600 mini–chapatas, 200 kilos de almendras, 150 kilos de patatas fritas, 6.000 pasteles o 250 litros de café y 250 litros de leche. Los asistentes ensucian unas 20.000 servilletas de papel. El abastecimiento de las neveras de los palcos tarda 2 días en realizarse y a cuyo frente están 25 personas. El mismo día del partido se distribuyen 500 kilos de hielo. Por si amenaza lluvia, el club cuenta con 3.000 chubasqueros para que ninguno de los inquilinos de esta zona se moje.

En el resto del estadio hay 70 bares distribuidos a los que hay que añadir la barra de la pizzería. 230 personas en total atienden estos servicios. Entre un 15% y 20% de los espectadores suelen pasar por sus barras. 50.000 unidades de refrescos, entre 3.500 y 4.000 bocadillos, y 7.000 bolsas de palomitas y de patatas fritas, entre otros productos, están dispuestas para ser servidas. También se venden unas 1.000 porciones de pizzas y otros 1.000 hot–dogs.

En cada partido hay 80 vendedores de almohadillas, situados estratégicamente en 50 puntos diferentes del Estadio. Hay 1 empleado de limpieza en cada uno de los 130 aseos del campo. Se emplean en torno a 800 rollos de papel higiénico y más de 200 litros de jabón de mano. Otros 20 empleados más cuidan de la limpieza de asientos, galerías, y otro tipo de mobiliario.

En cada partido se acumulan 20.000 kilos de basura, que se encargan de recoger entre 50 y 60 operarios, conocidos cariñosamente como los “cazafantasmas”. Hay distribuidas 1.200 papeleras que suelen almacenar unos 8 kilos de residuos en un día de partido.

4 jardineros trabajan desde primera hora de la mañana para que la “alfombra verde” esté en perfecto en estado. Sus funciones incluyen: segar, regar, pintar las rayas, fijar las redes en las porterías, limpiar los alrededores, y controlar la calefacción del césped. Para pintar las rayas del campo –antiguamente se utilizaba cal pero se suprimió porque quemaba la piel de los futbolistas–, se utilizan entre 30 y 50 litros de pintura plástica de color blanco.

En la zona privada de los vestuarios, está todo dispuesto para que los protagonistas del partido puedan reponer fuerzas al final de los primeros 45 minutos y una vez acabado el partido sin faltarles de nada. Entre el vestuario local y visitante se distribuyen conjuntamente: 100 litros de agua, 200 brick de zumos y refrescos, 8 litros de café, 8 litros de té, 16 litros de leche, y varias bandejas de frutas. Tres vigilantes privados se encargan de que nadie sin autorización pueda entrar en esta zona.

Para el árbitro, los dos linier y el cuarto árbitro encargados de dirigir el encuentro se disponen: 1 cesta de frutas, 20 botellas de agua, 20 brick de zumos, 5 litros de yogurt, 1 litro de café, 1 litro de té, 2 litros de leche, y unas bandejas con sándwiches y pasteles. Tienen a su disposición 14 toallas y un masajista si lo necesitan.

La entrada al Estadio de los espectadores se produce a través de 316 tornos cuya apertura tiene lugar una hora y cuarto antes del pitido inicial. La funcionalidad de los tornos permite la entrada de 80.000 personas en quince minutos. En cada puerta hay una terminal telefónica conectada con la UCI que permite comunicar cualquier incidencia.

La iluminación es otro de los detalles que hay que cuidar minuciosamente. Para alumbrar el terreno de juego son precisos 1.000 kilowatios, el equivalente a 10.000 bombillas “caseras” de 100 watios. Si fuera necesario encender los 1.240 radiadores de los que dispone el estadio se emplearían 400 m3 hora de gas que permiten que la sensación térmica de los espectadores se incremente entre 10 y 12 grados. En el partido también se consumen 140 m3 de agua, o lo que es lo mismo, 140.000 litros.

Las labores de mantenimiento corren a cargo de 8 personas (cerrajeros, fontaneros, peones…) más 6 electricistas preparados para solventar cualquier contingencia. De media se rompen unas 30 butacas por partido. Además, hay 3 técnicos que se encargan de los ascensores, 1 de megafonía, 2 para la climatización, 2 para la sala de calderas y para la calefacción de gradas y terreno de juego, así como 2 encargados que coordinan al personal que conduce las instalaciones, y 4 técnicos para los más de 680 televisores repartidos por todo el estadio.

La nueva megafonía del Estadio, estrenada en abril de 2005, cuenta con los últimos adelantos en sonido. Está compuesta por 18 cluster de 150 kilogramos de peso con una potencia de 103 decibelios, el equivalente a 50.000 watios de potencia. Este moderno sistema garantiza que la calidad de sonido sea homogénea en todo el Estadio. El volumen se adapta automáticamente al número de los espectadores que hay en el campo, incrementándose a medida que aumenta el número de espectadores. Otra novedad es la de incorporar el sonido ambiente a los palcos privados, de tal forma que aunque estén cerrados por cristaleras, reciben los sonidos del Estadio como si estuvieran al aire libre.

Los utilleros, 4 en total para la primera plantilla, son los encargados del material y la sombra de los jugadores. Se preocupan de que ningún detalle se escape y atienden las manías de los futbolistas –cada uno tiene las suyas– con mucho mimo. Para cada partido preparan 17 bolsas de material deportivo que pesan 20 kilos cada una; en total, 340 kilos compuestos por: botas (50 pares de taco y 22 pares de goma); cordones de botas (3 rollos); espinilleras (30 pares); medias (50 pares); calcetines (50 pares); calzoncillos: 50 pares; pantalones (2 juegos del dorsal 2 al 46, para todos los inscritos, en previsión de una baja o incorporación de última hora); camisetas (2 juegos del dorsal 2 al 46 de manga corta, y los mismos de manga larga); camisetas interiores (30 de manga corta, 30 de manga larga y 30 de tirantes); calentadores (20 blancos y 20 negros); chubasqueros (40 unidades); chandals de calentamiento (40 unidades); plumas (40 unidades); chandals de hotel (40 unidades); polos de hotel (40 unidades); zapatillas de hotel (40 unidades); brazaletes de capitán (5 azules y 5 blancos); brazaletes de luto en forma de cinta aislante (3 rollos); gorros (40 unidades); guantes (40 pares); sudaderas (40 pares); camisas y pantalones de portero (6 por portero, en 3 colores); camisetas de calentar (40 unidades); mallas blancas (40 unidades); petos de calentamiento y banquillo (15 unidades); toallas (120 unidades); chanclas (30 pares); sacos de montaña (15 unidades); tacos (400 de 4 medidas distintas, y 100 tacos de Adidas. La bolsa de tacos lleva también llaves de tacos, grasa para potas y cepillos).

El club cuenta con 10 personas (4 parejas y 2 responsables) dedicadas al control de calidad. Su misión consiste en recorrer el Estadio y anotar cualquier anomalía que pueda haber. Posteriormente, el club estudia y corrige cada incidencia para ofrecer el mejor servicio a los aficionados.

Existe una persona dedicada exclusivamente a la cubierta móvil que se pone en funcionamiento en caso de lluvia. Este técnico controla las condiciones climáticas: no se activa si nieva o si el viento es superior a los 28 nudos.

Más cifras. El delegado de campo dispone de 14 balones para el partido. Cada equipo tiene otros 10 más para realizar los calentamientos. 15 recogepelotas se encargan de que cada vez que el balón sale del terreno de juego se pierda el menor tiempo posible. Tiene 4 banderines para los córners y 2 más de recambio, todos de color blanco. También hay 6 banderines de repuesto de color rojo que nunca se han utilizado. En el túnel se guardan las 2 porterías de repuesto, así como otras 2 redes, también de repuesto (suelen cambiarse todas las temporadas). Aunque sólo utiliza un tablón eléctrico de cambio, tiene otros 3, de repuesto. Al banquillo del delegado de campo se llevan 2. Estos tablones hay que recargarlos todos los partidos. El delegado también tiene banderines, brazaletes y pulsadores electrónicos para los árbitros, por si los colegiados los necesitan (alguna vez se han necesitado).

La asistencia de peñas madridistas a este clásico también batió cifras. Hasta ese momento el récord estaba en 1.222. Ese día se elevó hasta 1.304, 23 de ellas procedentes del extranjero y 1.281 establecidas en España.

La cobertura televisiva del partido alcanzó a 51 países de los cinco continentes seguido por más de 1.000 millones de telespectadores. Más de 100 personas se encargaron de repartir antes del duelo 70.000 banderitas entre las butacas del estadio para formar un gran mosaico a la salida de los jugadores al césped".
* Hoy de despedida os dejo este excelente sketch de Mundotoons (@mundotoons) en El Mundo sobre la porra del Madrid-Barça que ha hecho Zapatero.



domingo, 14 de marzo de 2010

El fútbol es otra cosa

Ayer Santiago Sostres escribía un artículo en el diario El Mundo con el título "El fútbol es otra cosa". Merece la pena leerlo. De todo lo que se diche me quedo con lo siguiente: "El mejor Madrid, como el mejor Barça, ha sido siempre el más barato, el más casero, el más elemental, el de los buenos chicos".

Lo reproduzco aquí:

"Lo que se puede comprar con dinero, págalo siempre con dinero. No intentes ser más listo que los demás, porque en realidad no nadie es más listo que los demás. Lo que no se puede pagar con dinero, no intentes nunca comprarlo, porque te equivocarás. Ten siempre clara esta diferencia y te ahorrarás decepciones como la que sufrió el Real Madrid siendo eliminado, una vez más, en la ronda de octavos de Champions. En esta ocasión, con la humillación añadida de la modestia del rival y habiéndose gastado el club blanco, este año, 250 millones de euros en fichajes. El fútbol es otra cosa. Es dinero, por supuesto, el dinero que a veces hace falta para jugadores que marquen diferencias. Pero cuando el dinero es el único argumento, el galeón naufraga. Eso lo sabemos mejor que nadie los barcelonistas, después de vergonzosas décadas de funcionar a golpe de talonario y sin ningún resultado. Maradona, Schuster, Ronaldo, Rivaldo: los mejores cracks del mundo estaban siempre con nosotros, comprados como bolsos caros, pero nunca ganábamos porque nunca jugábamos nada. Hasta que llegó Cruyff -el Cruyff entrenador- e ilumión de talento y esperanza el fútbol nuestro de cada día. Guardiola le llama Dios. Todos los futbolistas de todas las categorías juegan al fútbol de Cruyff y éste es el argumento -futbolístico y espiritual- que da sentido y consistencia al que hoy se considera el equipo que juega el fútbol más hermoso del mundo.

Ni Messi, ni Xavi, ni Iniesta, ni Pedro, ni Valdés, ni Piqué -entre otros- le han costado un sólo euro al presidente Laporta. Son el resultado de un trabajo serio y concienzudo, de una idea, de una fidelidad absoluta a unos valores futbolísticos muy determinados. Y son el resultado, también, de mucha paciencia e inversiones -mucho más futbolísticas que económicas- a largo plazo. A muy largo plazo, por decirlo de un modo más exacto.

El espíritu de Juanito al que el Real Madrid suele apelar cuando está en apuros no cristalizó gracias a ninguna exhibición económico-genital y fue el fruto de una idea, de una clase personal y colectiva, ed un espíritu -como su nombre indica- que condujo al club a sus mejores triunfos, a su épica y a su gloria. Aquel Madrid cabalgaba, aquel Madrid que abrumaba, aquel Madrid imparable. La Quinta del Buitre fue igualmente un prodigio inventado y realizado mayormente, por chicos de la casa. Butragueño, uno de los mejores delanteros de todos los tiempo, fue siempre aplaudido en el Camp Nou; pos su talento y elegancia, por su señorío. Una de las grandes frustraciones de Cruyff fue que nunca pudo ficharlo. Y no pudo porque en el fútbol, como el amor, el dinero importa. Pero hay otras cosas que importan mucho más.

El fútbol está vivo, el fútbol tiene alma. Además, por supuesto, puede ser y es un negocio muy rentable. Pero cuando se plantea sólo como un negocio suele acabar en exhibición de nuevo rico y en nada más. Cuando los argumentos no son futbolísticos, los resultados no son futbolísticos. El mejor Madrid, como el mejor Barça, ha sido siempre el más barato, el más casero, el más elemental, el de los buenos chicos. Cuando en el Madrid se vuelva a hablar de fútbol volverá a florecer el fútbol y caerán los títulos como fruta madura. Dicho de otro modo, los barcelonistas estamos encantados con la presidencia de don Florentino Pérez, y deseamos de todo corazón que muchos años dure. Y es que realmente, no se le puede pedir más: el club sumido en el despilfarro compulsivo y el equipo apeado de Europa en octavos. Tot el camp és un clam.

Es lo mismo que los madridistas, que tienen un total interés en que la trayectoria triunfal del Barça se interrumpa cuanto antes y por eso son totalmente partidarios de que Sandro Rosell -que responde al prototipo de caprichoso y nuevo rico de Florentino- gane las elecciones y el Barça de los valores futbolísticos se desvanezca para dar paso a la grotesca exhibición de los insólitos fichajes de brasileños con sus correspondiente festival de follón y putas".

miércoles, 9 de diciembre de 2009

El Real Madrid y la Nobel de Química

El título del libro "Fútbol: Fenómeno de Fenómenos" no lo escogí por casualidad. Cuando empecé a investigar hace 6 años sobre la incidencia en todas las esferas de la vida de 22 personas vestidas de corto en un espacio de alrededor de 100 metros de largo por algo más de 60 de ancho, me quedé sorprendido de todo lo que fui descubriendo; pero además, esa incidencia (en la política, economía, sociedad, cultura...) no se limitaba a un espacio geográfico concreto sino que era mundial, en todos los rincones del planeta.

Entre las cosas que llaman la atención es el impacto del club del Real Madrid en el mundo. Aquí dedicamos un post con el título: "¿Qué representa el Real Madrid en el mundo?".

Es el club más rico (por encima de 370 millones de ingresos ordinarios), que ha fichado al jugador más caro de la historia del fútbol (94 millones de euros por Cristiano Ronaldo), que cuenta con más de 400 millones de seguidores en el planeta con cerca de 2.000 peñas afiliadas al club, que ha dado lugar a un business case en Harvard, cuyo estadio Santiago Bernabéu es visitado por más de 600.000 personas al año, y que es más conocido que la ciudad de Madrid o que España.

Lo último se ha producido hace unas horas cuando la israelí Ada Yonath, Premio Nobel de Química, y cuarta mujer que gana un Nobel de Química en toda la historia de estos premios ha dicho: "El Real Madrid interesa más que nada que podamos descubrir" (ver As, 08/12/09).

El fútbol es, sobre todo, ilusión, y para algunas personas, su única ilusión; su ilusión de sentirse ganador, de tener orgullo, de participar de una entidad respetada en la escena internacional (ver el post "Futbolitis").

En épocas de la dictadura española, cuando España fue sometida a un boicot diplomático por parte de Naciones Unidas, el club merengue contribuyó notablemente con su buena actuación en la Copa de Europa a mejorar la imagen del país en el exterior lo que le ha valido para alcanzar ese respeto internacional. Muchos son los ejemplos donde se exhibe al club de Chamartín como “embajada ambulante”. El miércoles 21 de octubre de 1959, José Solís Ruiz, Ministro Secretario General del Movimiento –autor de la famosa frase “menos latín y más deporte”–, dirigiéndose a los jugadores blancos después de la victoria al Luxemburgo Jeuneusse d´Esch por 5–0 en partido de Copa de Europa, mostraba su satisfacción por este motivo: “Vosotros habéis hecho más que muchas embajadas desperdigadas por esos pueblos de Dios. Gente que nos odiaba ahora nos comprende gracias a vosotros, porque rompisteis muchas murallas. Vuestras victorias constituyen un legítimo orgullo para todos los españoles, dentro y fuera de nuestra patria. Cuando os retiráis a los vestuarios, al final de cada encuentro, sabed que todos los españoles están con vosotros y os acompañan, orgullosos de vuestros triunfos, que tan alto dejan el pabellón español”.

Las palabras de Fernando María Castiella, Ministro de Asuntos Exteriores entre 1956–69, confirman esta idea: “El Madrid ha constituido la mejor embajada que hemos enviado al extranjero”. Distintos escritos resaltan la importancia del club merengue en la historia de España durante los años de aislamiento internacional. Como recoge Ducan Shaw en "Fútbol y Franquismo": “Los tres acontecimientos decisivos del periodo que va de 1950 a 1960 fueron la firma del Concordato con el Vaticano, el pacto con Estados Unidos y las cinco Copas de Europa. Se puede afirmar que Pío XII, Eisenhower y Bernabéu llevaron a España a ser un miembro de pleno derecho en la comunidad internacional”. Ahí es nada.

lunes, 30 de noviembre de 2009

¿Fútbol y negocio? Sí, gracias

Ayer domingo, con ocasión del Barça-Madrid, fue la primera vez que un partido de fútbol se podía seguir en las pantallas gigantes de cine (8 euros/adultos y 6 euros/niños) dando lugar a "otra forma de ver" el deporte rey con imágenes de alta calidad aunque sin locución pero dando protagonismo al sonido ambiente del estadio que permite apreciar hasta el golpeo del balón. 51 salas de cine en 20 ciudades españolas dieron esta posibilidad para que acudiesen más de 16.000 personas (se agotaron todas las butacas), lo que dan como resultado unos 128.000 euros de recaudación.

Desde mi punto de vista, creo que este "océano azul" (siguiendo al profesor coreano del INSEAD, Chan Kim) de Mediapro tiene grandes posibilidades de futuro, así como los servicios y productos complementarios que se puedan desarrollar y que seguro que ya tienen a la espera de ser testados.

Pero el tema concreto que quiero abordar en este post es que en muchas ocasiones, distintos periodistas me han hecho la misma pregunta: "¿No se ha convertido el fútbol en un negocio?". En los medios de comunicación suele aparecer cada cierto tiempo el siguiente titular: "¿Fútbol o negocio?"

Con frecuencia la palabra "negocio" tiene connotaciones negativas cuando gracias a los "negocios" se desarrollan los países y tienen trabajo miles de ciudadanos. De hecho, si estamos en "crisis" es porque no hay "negocio", es decir, no hay actividad económica que hace que el consumo fluya.

Daré sólo algunos datos:

- El fútbol genera para la economía 9.000 millones de euros entre efectos directos (taquilla, camisetas, publicidad...) e indirectos (hoteles, aviones, restaurantes...). ¿Saben Vds. lo que supuso ayer un Barça-Madrid para los bares? Si un día normal se piden 4 barriles de cerveza por local, en un partido como el de ayer suelen ser entre 8 y 10.

- El club blaugrana puso en taquilla cerca de 17.000 localidades (el resto son de abonados) cuyo precio oscilaba entre 75 euros y 225 euros. Echen cuentas. Además, la compañía Serhs Alimentació que se encarga de la explotación de los 125 puntos de venta de comida del estadio, preveía una facturación de 170.000 euros.

- El Estado gracias al balón ingresa entre impuestos (IS, IRPF, IVA) y cotizaciones a la seguridad social 1.000 millones de euros.

- Sólo la quiniela supone 500 millones de euros al año, unos 13 millones de euros por jornada, además de ser la gran ilusión de la semana para mucha gente cuya economía doméstica no es boyante.

- Las apuestas on line representan 800 millones de euros anuales, de las cuales el 70% las concentran el deporte rey.

- Si tuviésemos en cuenta lo que genera el fútbol en el mundo y considerásemos al balompié un país, sería la 17ª economía del mundo.

¿Son estos datos un problema?

Habitualmente tendemos a simplificar la realidad porque simplificar la realidad nos ayuda a entenderla, aunque sea falsa. ¿No podemos hablar con más naturalidad de fútbol y negocio? ¿No es también un negocio la alimentación (bien básico), la farmacia (salud, lo más importante), el transporte, etc, etc y nadie dice nada? ¿No pueden ser fútbol y negocio partners complementarios en lugar de sustitutivos? ¿No pueden convivir pacíficamente?

El fútbol ayuda (y mucho) a la economía de un país y da de comer a más de 85.000 personas. Pero no es sólo eso sino también otras muchas cosas que a menudo pasan desapercibidas. El fútbol es también un:

- Fenómeno solidario: es la mayor caja de resonancia que existe. Su capacidad y rapidez de convocatoria es inigualable. Ha prestado su ayuda a todo tipo de causas: contra la pobreza, la guerra, la violencia de género, los accidentes de tráfico, las catástrofes naturales... Pregunten a quienes han ido a países del tercer mundo con fundaciones de clubes y les contarán de la labor inconmensurable del balón.

- Fenómeno educativo: el fútbol enseña muchas cosas como dijimos en otro post; entre otras cosas, el trabajo en equipo, la solidaridad, la generosidad, el fair play, la aceptación de la derrota, el esfuerzo... Ni más ni menos que un Premio Nobel de literatura, Albert Camus, dijo: "Porque después de muchas y variadas experiencias, lo que más sé acerca de la moral y las obligaciones del hombre se lo debo al fútbol.

- Fenómeno social: cumple muy bien necesidades que están presentes en todo ser humano como: la necesidad de grupo (no hay otro tan sólido; entre los aficionados conviven hombres y mujeres, niños y adultos, gente de izquierdas y derechas, de alto y bajo nivel económico...), la necesidad de socialización (de compartir, vivir, hablar, charlar, disfrutar), la necesidad de desatascar tensiones (en un estadio se puede chillar, gritar, cantar... incluso encorbatado) o la necesidad de logro (los clubes son instituciones de gran reconocimiento en el ámbito local, nacional e internacional y ser parte de ellas produce gran ilusión y satisfacción).

- Fenómeno cultural: ya que ha sido fuente de inspiración de muchos artistas de todas las disciplinas: cine, literatura, pintura, escultura, música... La cinta "Días de fútbol" con Fernando Tejero como principal protagonista recaudó en 2003 más de 10 millones de euros y 2.350.000 espectadores pasaron por taquilla.

Cuidemos el fútbol porque su aportación en todos los ámbitos es indiscutible. ¿Que tiene algunos aspectos negativos? Seguramente, como todo, pero los positivos superan ampliamente a las aristas menos amables.

* Este post está también aparece hoy publicado en el blog "Aprende del deporte".

sábado, 28 de noviembre de 2009

¿Quién ganará el Barça-Madrid?

El pasado miércoles me entrevistaba una periodista para el periódico Dossier Empresarial y me preguntaba, entre otras muchas cosas, quién ganara el derbi, la Liga, la Champions y el Mundial.

Evidentemente, lo primero que le dije es que no lo sabía, ya que si así fuese ahora mismo me metía en Bwin y me lo jugaba a una carta. Fuera bromas, podemos apuntar algunas ideas respecto al partido de mañana:

- El FC Barcelona juega en casa, y eso es una variable a favor, porque uno se siente más cómodo y arropado, y por qué no decirlo, siempre se ha dicho que la afición es el jugador número doce. Todos sabemos que no es lo mismo navegar con el viento de cara que al contrario. Los estados de ánimo son importante en todo, y los seguidores contribuyen a ello. De los 53 partidos ligueros disputados en el Camp Nou: 31 victorias culés (58%), 11 para los blancos (21%) y 11 empates (21%).

- El FC Barcelona tiene más madurez colectiva que el Real Madrid al que le falta rodaje. Los culés son más equipo y además, es un equipo sólido porque se sustenta en pilares fuertes que son sus canteranos al igual que el entrenador, Pep, que se crío en La Masía. El sentimiento de orgullo y pertenencia es muy importante a la hora de luchar por unos ideales, dar la cara y comprometerse.

- El FC Barcelona tiene la oportunidad de ponerse líder del campeonato, lo que es un acicate más para salir al terreno de ganas con muchas ganas y conseguir esa primera plaza delante de su público y del resto del mundo. Es el partido para hacerlo, en casa y contra el eterno rival.

- Con individualidades se ganan partidos, que nadie lo dude. "Para ganar no es obligatorio jugar bien al fútbol", decía hoy mismo Beguiristáin. Y es cierto. Y continuaba: "Hay otros equipos que quizá juegan peor y siguen ganando porque tienen jugadores extraordinarios, y también hablo de otras Ligas. Yo no haré comparaciones con el Madrid. Los resultados pueden llegar de varias maneras". El Real Madrid tiene talento individual (Kaká, CR, Benzema...) y eso no hay que olvidarlo.

- CR reaparece y aunque no estará en su mejor momento tiene hambre de gol. Es un cazador y en cuanto vea puerta sus deseos de meter la pelota en la portería contraria van a poder más que nada. La concentración de la defensa blaugrana será clave si quieren parar al portugués. Cualquier despiste lo pueden pagar muy caro.

- Pellegrini le tiene la medida tomada a los catalanes. Como en cualquier batalla tan importante es conocer tus fortalezas como las debilidades del contrario. A veces esto segundo es incluso más relevante. Con el Villarreal ganó en Barcelona en 2008 y empató a 3 goles el año anterior. Sabe diseccionar a su adversario.

- La psicología es importante en todo y los jugadores del Real Madrid intentan utilizarla. Los partidos se ganan en el campo, pero uno puede estar por delante antes de empezar a disputarlos. Casillas dijo que miraba a los culés "por el retrovisor"; y CR que "quería hacer al Barça diez o veinte goles". Todo vale con tal de parecer un poquito más fuerte que el rival.

- Los blancos transmiten, y con razón, un claro mensaje a la opinión pública: "Somos líderes". Y eso que todavía que no estamos acoplados, cuando el reloj funcione bien la diferencia será aún mayor. Los números dan la razón a Pellegrini: "Discrepo de los que dicen que el Barça juega mejor: ni están por delante, ni marcan más goles, ni encajan menos". También Guardiola era justo en sus palabras: "Si se encuentra líder es porque ha hecho más cosas bien que mal. Juega bien atrás y tiene mucho talento arriba. Al Madrid sólo le han hecho cuatro goles fuera de casa y en dos partidos. No es una mala estadística". Conviene recordar que a todo directivo/empresa lo primero que se le exigen es resultados.

Bueno, pero ¿quién ganará? Decirlo es una temeridad, nadie lo sabe, pero si hay que mojarse, diría que el Barcelona. Es más, si el Barça despliega buen juego podríamos ver unos cuantos goles.

miércoles, 11 de noviembre de 2009

El fútbol enseña muchas cosas

Ayer el Alcorcón, equipo que milita en la Segunda B eliminó al Real Madrid, la versión futbolística de David contra Goliat. El título del post dice "el fútbol enseña muchas cosas", y es que como se dice en "Fútbol: Fenómeno de Fenómenos", una de las grandezas del fútbol es que no es ciencia. En la ciencia la verdad es conocida de antemano, en el fútbol la imprevisibilidad del desenlace siempre existe. El sociólogo brasileño Roberto Matta escribía: “La inmensa popularidad del fútbol es porque en la cancha se vive algo así como la sociedad perfecta: absoluta igualdad, equidad, libertad dentro de ciertas reglas, no hay favoritismos, cada cual vale por su talento, méritos, y eso da una idea de una sociedad perfectamente organizada".

¿Qué más podemos decir del partido de ayer? Solo apuntamos algunas cosas:

El dinero no lo es todo. La diferencia de presupuestos (420 millones de euros del equipo merengue frente al millón de euros del Alcorcón) no ha sido impedimento para que se produjese la derrota de los blancos. En muchas ocasiones hemos dicho que lo bueno de esta vida es que las cosas importantes (compromiso, afecto, lealtad...) no se pueden comprar en un mercado, hay que ganárselas.

No hay enemigo pequeño. La historia está plagada de historias imposibles. ¿Se acuerdan del Titanic? También se hundió a pesar de el nombre que le dieron (por los Titanes de la mitología griega). El respeto al contrario jamás se tiene que perder, muchas veces la ilusión, las ganas y los estados de ánimo son capaces de lograr milagros.

La importancia del equipo.
Es la única manera de ganar guerras. Con individualidades sólo se consiguen batallas. Construir un equipo ganador donde las complementariedades y la unión sean las claves, es la forma de cabalgar con la cabeza alta. "Coming together is a beginning; keeping together is progress; working together is success” (Henry Ford).

La estabilidad como requisito del desempeño. En alguna ocasión hemos citado a Michael Jordan quien en una ocasión afirmó: "I think what organization needs more than anythingelse is stability". Así lo pensamos nosotros. Desde fuera da la sensación de que algo no va bien en las oficinas de la Castellana, porque la comunicación que llega de una parte y otra es contradictoria. El tema Sergio Ramos o el tema Guti, son dos ejemplos de ello.

Nada grande se construye de un día para otro. Florentino Pérez dijo nada más llegar al Real Madrid: "Tenemos que hacer en un año lo que debería hacerse en tres". Eso es quemar el césped. Los proyectos exigen su tiempo de adaptación y maduración. La paciencia es esencial para desarrollar cualquier cosa con visos de solidez. Entre la siembra y la siega hay periodos de sequía.

El peligro de las expectativas. Que cuando son muy altas generan una gran presión que dificultan enormemente el trabajo. Hace algunos meses lo anticipábamos que sería una de los temas más complejos de gestionar. Una inversión de 250 millones de euros, el fichaje más caro del mundo, la llegada del "Obama blanco", etc. hacen que haya demasiadod ojos puestos en uno y así es difícil trabajar.

El Real Madrid tiene una dura tarea por delante. No lo va a tener nada fácil. Tomar decisiones y acertar en medio de grandes tensiones emocionales no resulta nada sencillo. El tiempo nos dirá cuáles son los resultados.

domingo, 18 de octubre de 2009

Raúl, un ejemplo para directivos

En enero de este año, coincidiendo con el partido 500 de Raúl González, escribí un artículo en el diario Cinco Días con el título: "Raúl, un ejemplo para directivos". A punto de cumplir 15 años en el club, ayer el siete merengue disputaba su partido 711 vestido de blanco, lo que le convierte en el futbolista madridista que más veces se ha puesto la camiseta blanca. Además, en épocas de fichajes de renombre, marcó dos goles. Creo que es momento de volver a dedicar un homenaje y colgar otra vez aquel artículo. Aquí lo dejo:

"El pasado domingo, el jugador del Real Madrid Raúl González Blanco cumplía su partido 500 en la liga española. Sólo otros cinco futbolistas, Andoni Zubizarreta (622), Eusebio Sacristán (543), Paco Buyo (542), Manolo Sanchís (523) y Miquel Soler (504), han alcanzado esa cifra, pero con la diferencia de que el siete blanco ha sido el más joven en hacerlo. Además, para celebrar esta hazaña anotó un gol (el 212 de su carrera en el torneo) y su equipo se alzó con el triunfo a domicilio por 0 a 3 contra el Mallorca.

¿Qué pueden aprender los directivos del jugador? Apuntamos algunas ideas:

Mentalidad ganadora. Es de esa clase de tipos que no admite otro resultado que no sea la victoria. En cierta ocasión dijo: 'Sólo me doy un diez en ganas de ganar'. Todos aquellos que marcan diferencia son personas muy competitivas. Si hay algo que les produce alergia y no soportan es la derrota.

Ambición. Cada reto conseguido necesita renovarlo por otro nuevo. Una cota es el valle de la siguiente cima. Y es que nadie vuela alto siendo conformista. A lo largo de su carrera ha ido sucesivamente batiendo récords. Debutó con 17 años; fue el más joven en llegar a los 100 goles en el Real Madrid; es el segundo máximo goleador en la historia madridista (a tan sólo dos de Di Stéfano) y el segundo con más partidos (a 32 de Sanchís); es el máximo goleador de la selección desde 2003; máximo goleador (64 goles) de la Liga de Campeones; máximo goleador de la historia en competiciones europeas (66 goles), y ahora el más joven en llegar a los 500 partidos (1).

Tolerancia a la presión. Jorge Valdano, que le hizo debutar el 29 de octubre de 1994, escribía: 'Se siente cómodo en momentos cruciales. Donde al común de los mortales le entran dudas, él tiene certezas; donde todos tiemblan, él disfruta. Resulta increíble lo poco que le cuesta lograr cosas difíciles'. Di Stéfano sentenció: 'Consigue lo que muy pocos, entra en un estadio con 100.000 personas y juega como si estuviera en el barrio'. Así es un ganador. La adversidad le sirve de acicate e incluso le divierte.

Convicción. Tiene tal confianza en sí mismo que cualquier cosa que intenta parece estar predestinada a un desenlace positivo. Como dijo Valdano: 'Si una jugada tiene diez respuestas posibles, puede que Raúl no elija la mejor, pero tiene tal fe en su decisión, que terminará convenciéndonos'. Mucha gente se queda en el camino por no creer en ellos mismos. La autoestima es determinante en la consecución de objetivos.

Inteligencia. En los inicios de su carrera profesional tuvo un desliz con la noche. Al inteligente no se le mide por cometer o no errores, sino por su habilidad para aprender de ellos. No volvió a tropezar en la misma piedra. Gracias a su madurez precoz, se dio cuenta que lo que había hecho no estaba bien, entonó el mea culpa, enderezó el rumbo y siguió sumando partidos y goles.

Valentía o atrevimiento. Sin riesgo no hay evolución ni crecimiento. Como afirmaba Sun Tzu: 'Donde hay grandes recompensas hubo hombres valientes'. La inseguridad no es virtud de los que descubren nuevos mundos ni de los que dejan atrás récords históricos. Cuentan que cuando fue a Zaragoza a jugar su primer partido oficial, en el vestuario, rodeado de veteranos, mientras calentaban, se hizo un rondo y se atrevió a hacerle un caño al capitán Manolo Sanchís.

Humildad y generosidad. En el debate sobre si debía o no ir a la selección para la Eurocopa pasada, adoptó una postura discreta digna de elogio. Sabía que los intereses colectivos estaban por encima de los individuales. No buscó generar polémicas desestabilizadoras aunque le beneficiaran. En cualquier equipo, la estabilidad y la unión son los primeros requisitos para conseguir grandes objetivos. Los egos, los personalismos y las individualidades son demoledores.

Resistencia. Ha pasado por momentos difíciles, pero su fortaleza emocional le ha permitido aguantar los sinsabores. Hay personas que suben y luego caen. Él ha sabido mantenerse sin dejarse dominar por la depresión del momento. Ninguna biografía es una línea recta. Periodos mejores y peores se alternan; por ello, saber resistir es un sello distintivo de las personalidades más valiosas.

Trabajo. Cuando llegó al primer equipo, la pierna derecha la tenía de adorno, era un enclenque con cara de niño y se pasaba el partido corriendo. A base de trabajo, fue ganando habilidad con la diestra, su musculatura fue tomando forma, fue dosificando su energía en el terreno y demostrando que haría historia en el fútbol. Quien piense que llegar arriba es cuestión de suerte, además de un ingenuo es un envidioso. Detrás de cualquier éxito hay mucha reciedumbre y capacidad de sacrificio.

Deportividad o ética. La destreza técnica debe ir acompañada de la calidad humana. No vale cualquier cosa con tal de conseguir resultados. Un dato: su currículum está limpio de tarjeta rojas.

Al hablar de Raúl los elogios se acumulan: 'Parece brasileño' (Ronaldo); 'Todos sabemos lo que representa no sólo para su equipo, sino para el fútbol' (Trezeguet); 'El Madrid ha fichado a grandes jugadores, pero el mejor es Raúl y lo tenían en la cantera' (Ferguson); 'Raúl es el Madrid y el Madrid es Raúl' (Butragueño).

Enhorabuena, Raúl, por lo conseguido hasta el momento y ánimo para los nuevos retos. Seguiremos aprendiendo de ti.
(1) Ya ha superado a Di Stéfano como máximo goleador y a Sanchís como jugador con más partidos.